En la ciudad de Passos, que cuenta con algo más de 110.000 habitantes, hay una gran actividad desde que Heineken comenzara la construcción de su nueva cervecería. Passos se encuentra en el estado de Minas Gerais, en el sureste de Brasil, una región especialmente rica en recursos hídricos. Cerca de la ciudad fluye el Río Grande. Este proyecto constituye la primera cervecería Greenfield de Heineken en Brasil y, con más de 400 millones de euros, es, según la propia empresa, una de las mayores inversiones en la región. La planta fue inaugurada oficialmente a principios de noviembre de 2025. “Hace dos años aquí no había nada más que hierba y algunos árboles. Es fantástico ver hoy la nueva cervecería en este lugar”, comenta con satisfacción el director de la planta, Reinaldo Franco.
Incluso ahora, a comienzos de 2026, todavía se percibe la gran obra en construcción con una extensión de unos 140 campos de fútbol. En las zonas aún sin pavimentar se ve la típica tierra roja de la región, donde los vehículos levantan polvo rojizo que lo cubre todo. Los tanques de fermentación horizontales, tan característicos de Heineken, son de las primeras cosas que ven los visitantes al llegar; en el primer tanque destaca un enorme tapón corona iluminado. El verde típico de Heineken y su estrella roja se utilizan como elementos de diseño por toda la planta, también en la sala de envasado, donde se encuentra una llenadora completamente bañada en luz verde. Dentro de la nave reina un ambiente de gran actividad: las cuatro nuevas líneas de Krones ya están en funcionamiento.











