
Una nueva línea de embotellado de vidrio y un almacén automático para Störtebeker
La cervecería Störtebeker Braumanufaktur invierte en una nueva línea de embotellado de vidrio y un almacén automático de estantes elevados de System Logistics.
El nombre «Störtebeker» está ligado, sobre todo en el área de habla alemana, al temido pirata Klaus Störtebeker. Según dice la leyenda, hostigó en el siglo XIV el mar del Norte y el mar Báltico. Hoy día muchas obras literarias y musicales recuerdan las aventuras del navegante, pero está comenzando a tener un competidor, proveniente de Stralsund. En vez de «barco a la vista» en alta mar, ahora el grito es «a toda máquina», y esta vez se dirige al mercado cervecero alemán.
Cuando Jürgen Nordmann adquirió en 1991, después de la reunificación de Alemania, la cervecería Stralsunder Brauerei, esta producía cervezas especialmente para el mercado regional. Pero Nordmann estaba convencido del potencial de su cervecería y se decidió por una reestructuración completa en 2012. Este giro de 180 grados incluyó, además del nuevo nombre, también un riguroso concepto de marca y la ampliación del surtido existente. Entretanto, Störtebeker Braumanufaktur ya es conocida en toda Alemania por sus cervezas especiales. Este enfoque ha sido muy bien recibido: en apenas ocho años, Störtebeker Braumanufaktur aumentó su producción de 60.000 a 300.000 hectolitros y comercializa hoy día sus cervezas en casi toda Alemania en el comercio minorista de alimentos, en el norte de Alemania también en la gastronomía.
Contratista general para el embotellado y la logística
Pero para alcanzar este objetivo, Störtebeker tuvo que invertir en su entorno de producción existente. Al aumento de la capacidad de la sala de cocción en 2016 le siguió la decisión de aumentar también la capacidad del embotellado y al mismo tiempo de optimizar los procesos logísticos. Para ello, Störtebeker adquirió un terreno de 40.000 metros cuadrados ubicado justo al lado de la sede existente y de esta manera pudo hacer realidad su visión de un proyecto completamente nuevo (greenfield). Pero para la cervecería con apenas 110 empleados en la producción y administración, este proyecto era realmente faraónico. «Por eso nos decidimos poner en manos de dos contratistas toda la construcción de las nuevas instalaciones: por un lado, nuestro constructor de las naves y por otro lado, Krones como contratista general para la técnica», explica Jürgen Nordmann.
En julio de 2017 se firmó el contrato y la planificación arrancó inmediatamente después. «Cuando se tiene hoy día la posibilidad de construir una planta completamente nueva, es importante no desatender impulsores esenciales como la digitalización y los edificios de construcción ecológica», opina Jürgen Nordmann. El volumen de suministro de Krones incluyó, además de una línea de embotellado nueva y energéticamente eficiente con un rendimiento de 40.000 botellas de vidrio retornables por hora, también un almacén automático de estantes elevados con casi 30.000 puestos de ubicación de palets de System Logistics(abre un enlace externo en una pestaña nueva), así como la interconexión de toda la producción con soluciones de Syskron(abre un enlace externo en una pestaña nueva) y Triacos(abre un enlace externo en una pestaña nueva). Un sistema eléctrico de vehículo guiado por rieles comunica entre sí la línea de embotellado existente y la nueva, una línea de llenado de kegs y el almacén automático, así como el sistema de clasificación de cajas y botellas vacías y el despacho de mercancías.
Diez plantas cerveceras en una
La tarea principal consistía en simplificar los procesos de trabajo complejos y por lo tanto, en diseñar una producción más eficiente: «Digo siempre: ‹Acá en nuestra sede tenemos diez plantas cerveceras en una›, porque cada una de nuestras cervezas tiene su embalaje propio y especial», describe Jürgen Nordmann. «Esto requiere una planificación y producción muy complejas, y en el segmento de envases retornables son pocas las cervecerías en el mundo que se toman este trabajo». Además de cajas individuales, Störtebeker ofrece sus cervezas también en multipacks cerrados de seis botellas. No cabe duda: 25 tipos de cerveza con respectivamente dos tamaños de botella y en dos embalajes diferentes representan una gran variedad para el consumidor, pero para la producción en cambio una enorme complejidad que hay que saber dominar.
Mantener el control sobre los inventarios es, por lo tanto, esencial para Störtebeker: «En nuestro patio y nuestra bodega hay una dinámica increíblemente alta. Cajas con botellas vacías, las cervezas y las capacidades de embotellado se deben entender de un solo vistazo, para poder planificar bien la producción pendiente», explica Jürgen Nordmann. Por eso, Störtebeker decidió adaptar su sistema SAP existente al nuevo entorno de producción y encargó de ello a Triacos(abre un enlace externo en una pestaña nueva), una subsidiaria de Syskron(abre un enlace externo en una pestaña nueva), además de conectarlo con diferentes soluciones TI de la SitePilot(abre un enlace externo en una pestaña nueva) Suite tales como Line Management(abre un enlace externo en una pestaña nueva), Line Diagnostics(abre un enlace externo en una pestaña nueva) y Manufacturing Intelligence. Así la cervecería logró integrar y sincronizar perfectamente los pedidos y los procesos, así como la planificación de la producción. Gracias al dispositivo perimetral (Edge Device), Störtebeker pudo integrar también la línea de botellas de vidrio de Krones existente en el concepto integral. «Para el embotellado confiamos desde 1998 en Krones. Nos convence su tecnología, además nos gusta que todas las máquinas estén equipadas con un mando Siemens. Cuando éramos aún una empresa pequeña ya usábamos Siemens y SAP como sistema ERP para conectar los procesos», comenta Jürgen Nordmann. «Comenzamos a ocuparnos del tema de la industria 4.0 desde muy temprano y nos buscamos el socio adecuado para ello. Con la inversión hemos dado otro paso decisivo en esta dirección».

Varioline de alta complejidad
Mientras que las cajas personalizadas son uno de los retos mayores para la organización del almacén y para la planificación de la producción, para el proceso de embalaje lo es otra unidad de embalaje: el multiempaque de seis unidades en versión de portaenvases de cartón tipo cesta cerrado. «Este multipack representa un tercio de nuestro volumen de ventas. Pero es un embalaje muy complicado para la producción», explica Jürgen Nordmann. Por lo tanto, para Störtebeker era importante encontrar una máquina que no solo funcione como encajonadora sino que también pudiese realizar esta tarea. «En un lote de 2.000 hectolitros de cerveza, empacamos alrededor de tres cuartos en cajas de 20 botellas sueltas y un cuarto en estos multipacks, de los cuales luego colocamos tres en una caja. El cambio entre los tipos de embalaje debe ser rápido y sencillo», así el propietario de la cervecería.
Una máquina que cumple todas estas exigencias es la Krones Varioline. Trabaja con diez robots, los cuales están repartidos en cuatro módulos. En el primer módulo los portaenvases tipo cesta son abiertos y llenados con las botellas. El módulo dos coloca las cubiertas sobre los embalajes y las pega. En el tercer y cuarto módulo, respectivamente tres sixpacks son colocados en una caja, la cual sirve de embalaje de transporte. Acá el reto consistía en que, de la formación recta de cuatro embalajes, tal como es producida por el módulo dos, solo se necesitan tres unidades de embalaje. Los especialistas de embalaje de Krones desarrollaron un sistema, por medio del cual las cajas de 18 botellas se llenan en cuatro subciclos. «Lograr esto con un flujo de mercancía de alrededor de 40.000 botellas por hora es complicado, pero Krones lo logró con su Varioline», elogia Jürgen Nordmann.
Además de la configuración existente, Störtebeker puede realizar otras 17 variantes de embalaje, entre estos tanto sixpacks como también embalajes con cuatro, ocho o diez botellas. La Varioline cuenta además con el nuevo mando TIA (Automatización Totalmente Integrada) de Siemens, lo que le permite alcanzar el más alto grado posible de automatización. Con otro efecto colateral positivo: en la actual ejecución, Störtebeker requiere solamente la mitad del espacio normalmente común en máquinas de embalaje con el mismo rendimiento.
Concepto logístico integral
Además de la Varioline, Krones suministró también las otras máquinas de la línea, fieles al lema «todo de un solo proveedor»: desde la despaletizadora Modulpal Pro y la desencajonadora Linapac II, pasando por la lavadora Lavatec E4 de entrada y salida en un lado y la llenadora de botellas de vidrio Modulfill HES hasta una Multimodul con tres conjuntos etiquetadores para una etiqueta de cuello y dos etiquetas de cuerpo diferentes. En la estabilización de la cerveza, Störtebeker utiliza dos opciones: para la bebida Radler (mezcla de cerveza clara y limonada) de la marca Strandräuber, para sus cervezas especiales sin alcohol y para su cerveza especial dulce Hanse-Porter la cervecería utiliza un pasteurizador LinaFlex, todos los demás productos recorren un pasteurizador flash VarioFlash B, el cual cuenta con la última generación de la plataforma de visualización Connected HMI de Krones. Las botellas empacadas son paletizadas a continuación y transportadas al almacén automático de estantes elevados por un sistema eléctrico de vehículo guiado por rieles.
El almacén completamente automático de estantes elevados, así como el correspondiente Warehouse Control System fueron suministrados por System Logistics(abre un enlace externo en una pestaña nueva). El almacén con sus ocho pasillos tiene capacidad para casi 30.000 puestos de ubicación de palets, a los cuales llegan seis transelevadores. El sistema eléctrico de vehículo guiado por rieles los abastece tanto con cajas y botellas vacías, así como con unidades de embalaje listas para la venta. «Acá realmente hay más movimientos que almacenamiento», opina Jürgen Nordmann. «Cada día movemos aproximadamente 4.000 palets, una cantidad increíble si se tiene en cuenta que antes hacíamos todo con carretillas elevadoras de horquilla». El hecho de que el almacén automático y la nueva línea de Krones están en el mismo edificio y prácticamente separados solo por una pared no solo acorta los trayectos, sino que hace posible una máxima automatización de los procesos logísticos.



Krones como contratista y responsable general
«Cuando firmamos el contrato con Krones en el 2017, era importante para nosotros recibir de Krones no solo la línea de embotellado, sino que incluyera también la intralogística con el almacén automático, las soluciones personalizadas en el sistema SAP, así como las soluciones SitePilot para la automatización», resume Jürgen Nordmann. «Porque siendo una empresa mediana necesitamos un socio que asuma la responsabilidad general, ahora y más adelante en el servicio posventa». Que Krones, a pesar de su tamaño y de su presencia internacional, haya mantenido sus rasgos de una empresa mediana es algo que agrada mucho al propietario de la cervecería: «Krones ha permanecido con los pies en la tierra y esto se nota en la comunicación durante la planificación y la organización de un proyecto de esta magnitud. Desde la gerencia ejecutiva hasta el nivel de usuario siempre hay que comunicar abiertamente, ya que una inversión nueva siempre significa también un proceso de transformación. Y acá es importante que todos los empleados se sientan integrados y crezcan junto con el proyecto, y a este respecto la labor de Krones fue excelente».
Pero Jürgen Nordmann elogia también la visión de futuro y el carácter innovador de Krones: «Krones ha usado con Siemens ya de por sí un mando muy bueno, nosotros personalmente usamos SAP desde hace años y para la producción ahora también las soluciones de software propias de Krones. Podemos decir que nos estamos moviendo a niveles muy altos y esperamos lograr junto con Krones un ingreso exitoso a la cuarta revolución industrial o Industria 4.0».
Julia Leserer
