
Qué aportan los plásticos a la protección del clima
¿Pueden ser sostenibles los envases de plástico? La cuestión es casi tan antigua como el propio material. Un estudio publicado este año lo confirma: Desde una perspectiva climática, con frecuencia los plásticos suelen ser la mejor opción.
Probablemente exista consenso en que los residuos plásticos no deban terminar en el medio ambiente. Sin embargo, la cuestión de lo que esto significa para el uso de los plásticos se complica mucho más. “Está bastante claro que tenemos que reducir nuestro consumo de plástico”. La respuesta puede parecer obvia a primera vista. Pero formulada de forma tan generalizada, solo tiene sentido bajo condiciones previas de mucho peso. Y es que el plástico no consumido no es sustituido por otro material. O ilustrado con un ejemplo: Hacer una botella de PET más ligera, obteniendo así un ahorro neto de material es una buena idea, pero sustituir la misma botella por un envase de otro material no lo es necesariamente.
Más que nada, porque reemplazar un material por otro no resuelve automáticamente el problema de los residuos. Y, en segundo lugar, porque todo material (ya sea vidrio, aluminio o incluso bioplásticos) provoca emisiones de gases de efecto invernadero durante su ciclo de vida y, por tanto, también tiene su impacto, mayor o menor, en el clima. En relación con nuestro ejemplo, esto significa a su vez que, en el peor de los casos, la botella de PET se sustituye por embalajes que también pueden acabar en el medio ambiente y son aún más perjudiciales para el clima o más difíciles de reciclar.

Hechos en lugar de intuiciones
Investigadores de la Universidad de Sheffield han abordado precisamente este problema. Lo recogen en la introducción de su estudio publicado a principios de año: “Por ejemplo, ¿qué sentido tiene prescindir de las bolsas de plástico si la alternativa de papel provoca más emisiones de gases de efecto invernadero a lo largo de todo el ciclo de vida del producto?”. Por eso, en los numerosos usos en los que no es posible prescindir por completo de un producto o envase, urge optar por aquel material que cause menos emisiones a lo largo de todo su ciclo de vida.

Para este estudio, los investigadores analizaron 16 casos de uso específicos de cinco industrias consumidoras de plástico, incluidos los embalajes de alimentos y bebidas. Los correspondientes análisis del ciclo de vida revelaron que, en 15 de los 16 casos, los plásticos resultaron ser la alternativa con menos emisiones. Basándose en estos resultados, los autores desaconsejan las estrategias cortoplacistas de reemplazo porque: En numerosos casos, esto supondría un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. En lugar de cambiar a materiales alternativos que tienen una peor huella de carbono, tendría más sentido ampliar el ciclo de vida de los productos de plástico, ampliando la infraestructura de recogida de residuos y aumentando sus tasas de reciclaje.
Sin contradicciones: la ventaja de LitePac Top
Un momento, ¿y nuestro embalaje secundario LitePac Top? También es de cartón y se desarrolló como alternativa al film termorretráctil de plástico, ¿no contradice esto el estudio? En absoluto, porque:
El estudio “solo” demuestra que el plástico es la mejor opción en muchos casos, pero no en todos. Precisamente por eso, los investigadores también recomiendan seleccionar los materiales basándose en análisis objetivos de su ciclo de vida. Y estos, a su vez, deben tener en cuenta las condiciones marco específicas de cada caso de uso.

Por tanto, la pregunta “¿LitePac Top o film termorretráctil?” debe tener en cuenta también la energía que se necesita para retractilar el film sobre el embalaje. Dado que LitePac Top suprime por completo la necesidad de un túnel de retractilado en la línea con un consumo tan alto de energía, LitePac Top lleva claramente la delantera.
Angelika Krempl